jueves, 19 de marzo de 2015

AMOR...



Los últimos treinta días de mi vida han sido una absoluta locura, he llorado hasta el cansancio, al punto que quería seguir llorando y no habían mas lagrimas. Es como si a alguien se le hubiese ocurrido mover de un tirón el tapete en el que estaba de pie y zas: al suelo.
Coseche el fruto de mi venganza y he de decir que no fue para nada lo que esperaba, contrario a ello, me encontré con que amor es lo que hay, recibí una bofetada de manos del perdón y me dolió ver lo egoísta que fui y como actué inconscientemente gracias al dolor.

A groso modo lo que sucedió, para que entres en contexto, fue en varios años de convivencia con mi pareja nunca fuimos capaces de decirnos cuanto nos amamos, peleábamos por cualquier tontería, ya no habían besitos de buenas noches,  utilizamos a nuestros hijos como excusa para no dedicarnos tiempo, para dejar lo que queríamos hacer antes de que ellos nacieran para cuando estén grandes. Y así, renunciamos a todo, hasta a tratarnos con respeto, y ahora después de errores y traiciones mutuas, después de llegar al fondo, descubrimos que el amor nunca se fue, que a través de los improperios se negó a morir, que ese amor testarudo y que por momentos creímos débil, fue mas fuerte que los dos y pudo con todo.

Es irónico que tengamos que llegar a ver lo peor de nosotros mismos para poder dilucidar quienes somos realmente, pero si todo el daño que nos hicimos y lo mal que lo pasamos nunca hubiese sucedido, hoy no estaríamos juntos amándonos. 

No alcanzas a calcular lo sorprendente que me resulta este asunto, como creyendo que todo estaba perdido, descubrí que hasta el hombre mas duro y recio, es capaz de pasar por encima de las habladurías e incluso por encima de su propio machismo, y ser un ser mejor. Decir que estoy feliz es poco, no solo me embarga la alegría, sino también la esperanza y el amor. Un amor que incondicionalmente me perdona y decide seguir a mi lado y empezar de cero. 

Por ello amor, hoy te has revindicado conmigo, ahora puedo ver lo que eres en realidad, y que anteriormente solo experimente una pequeña parte de ti; pero ahora, que te muestras ante mi absolutamente desnudo y dispuesto a acariciarme el alma, eres mas grande y fuerte de lo que pensaba, pero sobre todo se que en verdad existes, y eres todo para mi.

Ratch Kendel